Bloquear las comunicaciones de la gente que está a tu alrededor, tentador pero ilegal

Los bloqueadores de señal celular son fácilmente conseguibles en sitios de venta por internet, pero pueden traerte más de un problema con la justicia.

Conozcan a Eric. Un tipo como cualquiera, que gusta de la tranquilidad y utiliza el transporte público para moverse de un lugar a otro en la hermosa ciudad de Philadelphia para desenvolverse en sus actividades diarias.

Eric disfruta mucho de la tranquilidad en los espacios que comparte con el resto, y -- tal como le pasa a muchos -- detesta que otras personas invadan sus momentos de viaje con sus móviles. Enemigo declarado de los ringtones estridentes, y de tener que escuchar las conversaciones irrelevantes que otros pasajeros del bus en que se desplaza.

Trató por las buenas y por las malas de luchar contra esa molesta gente que prácticamente gritaba a su lado para conversar por teléfono, pero no tuvo ningún resultado favorable. Y como la necesidad es madre de la inventiva, tras mucho pensarlo, Eric encontró una solución para esta molesta solución... Un bloqueador de señal celular.

¡Santo remedio! Desde que Eric carga su bloqueador de señal sus viajes se volvieron infinitamente más tranquilos desde que ninguno de sus compañeros de viaje tiene la opción de realizar o recibir siquiera un llamado.

"Hay gente muy ruidosa. No tienen ningún sentido de la privacidad o algo. Cuando se convierten en una molestia, conecto la antena y activo el switch", dijo Eric -- así se identificó -- a NBC10, cadena local de TV. La historia creció y terminó desenmascarando a un grupo que a lo largo de y ancho del mundo realizan la misma práctica para así asegurarse viajes más tranquilos.

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El problema de este personaje, así como de muchas otras personas que han tomado la decisión de comprar y cargar consigo estos aparatos o los han instalado en lugares como oficinas o consultas médicas es que en muchos países esto resulta ser una práctica ilegal.

Interrumpir las comunicaciones móviles de forma deliberada es un delito relativamente grave en Estados Unidos, Australia y una serie de otros territorios. Algo que resulta ser penado con fuertes multas de hasta USD $112.500 si alguien es sorprendido en esta acción.

Pero no sólo se trata de un tema de multas o cárcel, sino también de un potencial problema de seguridad al que queda expuesta toda la gente afectada por este aparato, que terminará bloqueando incluso la posibilidad de generar llamados de emergencia.

Un bloqueador de señal es relativamente fácil de conseguir, y no son pocos los vendedores en sitios de subastas por internet que los comercializan a precios que parten en USD $50, ofreciendo una capacidad de bloqueo de hasta 10 metros a la redonda. Por supuesto, hay unos más poderosos a precios más elevados.

Estos aparatos además inutilizan el posicionamiento GPS y el tráfico de datos móviles, además de afectar las comunicaciones vía radio.

Poco después de ser descubierto por NBC10, el sujeto conocido como Eric llamó a la estación de TV para contar que se enteró de la ilegalidad de sus actos, y que había decidido deshacerse del equipo anti señales para así no tener problemas con la ley. Una historia con final tan abrupto como el de los llamados de la gente que compartía el espacio de este hombre, y que hoy podría servir para alentar una práctica que -- aunque deseable -- está totalmente reñida con la ley.

¿Lo harías?

Link: 'Illegal and dangerous': FCC weighs in on mobile phone jammers (Sydney Morning Herald)

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