Google escucharía tus llamadas y vendería el ruido para publicidad

El sistema sería completamente automatizado, así que tus llamadas no serían escuchadas por personas.

La diferencia entre Google y nosotros es que a Google se le ocurren cosas que producen mucho dinero y a nosotros, generalmente, se nos ocurre como gastarnos mucho dinero, más incluso del que podemos producir. Lo cierto es que este gigante de la innovación ha tenido la idea de patentar algo llamado "Publicidad basada en condiciones ambientales" y que consiste en, lean bien, escuchar nuestras llamadas telefónicas para coger los ruidos de fondo y vendérselos en empresas interesadas en adecuar sus comunicaciones publicitarias al entorno de sus consumidores o, bien, como efectos para sus anuncios.

Reciclaje puro y duro: ese odioso sonido del claxon que por desgracia suena en el momento cumbre de nuestra charla telefónica, es lo que volverá más rico al papá de Android.

La cosa es: ¿Cómo es que Google va a escuchar lo que hablamos? ¿Qué tanto de lo que recoja va a usar para la venta? Porque, si a ver vamos, que un timbre suene al fondo de una llamada es en parte trabajo nuestro por haber estado en ese lugar y en ese momento para establecer la comunicación que incluiría ese sonido. Al final, Google se estaría beneficiando de la venta de un elemento de sonido que se recogió gracias a que nosotros pagamos por un dispositivo y un servicio del cual un tercero se estaría lucrando.

Lo que se explica es que todo pasaría a través de un sensor capaz de identificar ruidos como, por ejemplo, la algarabía de un concierto, concertar eso con su base de datos y a continuación enviar a tu móvil publicidad relacionada con música, recitales en tu ciudad y otras cosas por el estilo. Pero la cosa no acaba allí: la patente contempla la detección de información ambiental no auditiva como la temperatura del entorno en el cual ocurre la comunicación, de manera que podrían comenzar a servirse anuncios de calefacción o rebajas en la compra de abrigos en un lugar determinado.

El sistema sería totalmente automatizado, por lo que en realidad no habría nadie escuchando lo que dices, pero igual genera un poco de escrúpulo el hecho de saber que lo que ocurre a tu alrededor está siendo tomado en cuenta para hacerte blanco de la publicidad.

La patente conseguida dice cosas como que "al determinar los anuncios que se mostrarán a los consumidores finales, los factores ambientales pueden servir de forma independiente o en conjunto con palabras clave asociadas a esos anuncios y palabras clave en búsquedas de los usuarios... Los anunciantes pueden especificar que los anuncios se muestran a los usuarios cuyas condiciones ambientales cumplan con ciertos criterios".

En fin, es seguro que si lo implementan a la larga terminaremos acostumbrándonos como con todo pero, de momento, la cosa da miedo y hasta un poco de cólera porque uno tiende a sentirse invadido, ¿no les parece?
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