Osmos, deslizándote por tu mundo sin ser absorbido [W Juego]

A elección del editor, recomendamos esta excelente aventura de relajación disponible para Android y iOS.

La plataforma de dispositivos móviles, entre smartphones y tabletas, ha resultado ser un gran espacio para el goce casual de videojuegos, presentando cada vez mayor cantidad de títulos interesantes que poco tienen que envidiar a las experiencias en consolas y PCs, tanto en términos de gráficas como de trama e ingenio del juego.

Es por esto que hemos querido introducir esta sección, donde cada semana presentaremos la "elección del editor", en lo que puede ser un gran videojuego que posiblemente, ha sido pasado por alto por nuestros lectores, pero que vale la pena probar al ser trabajo de gran calidad.

Partiremos con Osmos, creado por la empresa independiente Hemisphere y que resultó ser un gran descubrimiento cuando hizo su aparición por primera vez en el mundo de los PCs, ganando buena cantidad de premios internacionales. ¿Porqué? Principalmente, por cumplir a cabalidad su enfoque, que es relajar al usuario sin dejar de presentar un reto al ingenio y la paciencia, haciéndolo bastante interesante de jugar.

Experiencia de juego

La idea es así: eres una pequeña bola de materia que flota en lo que podría ser un espacio exterior ficticio, donde te mueves a través de impulsos que para ser realizados, dejan atrás parte de tu masa. Esto reduce tu tamaño, lo que es poco conveniente para el objetivo final, que es consumir a otras bolas de menor tamaño tocándolas y absorbiéndolas, lo que te hace crecer. Por el contrario, si tocas un cuerpo mayor a ti, eres absorbido y pierdes la etapa.

En este ejemplo, sacamos cuatro capturas de pantalla en momentos diferentes de una etapa: primero, el estado inicial cuando somos la bola celeste del centro. Vemos que las dos de abajo son de menor tamaño y es seguro acercarse a ellas para absorberlas. En cambio, la bola roja superior es más grande que nosotros, y si la tocamos, nos comerá. Por eso primero bajamos a consumir la bola inferior izquierda, y crecemos. Nos acercamos al porte de la bola superior y ésta cambia de color, según el nivel de amenaza que represente para nosotros. Al final de la secuencia, ganamos cuando logramos ser los únicos en juego.

Las pequeñas bolas que se ven por ahí corresponden a trozos de nosotros mismos, los que vamos dejando atrás cuando deseamos impulsarnos, como cual cohete que desprende fuego por su parte trasera.

En esencia, ésto es Osmos, sin embargo, existen gran cantidad de niveles que aplican esta idea en puzzles mucho más ingeniosos, con enemigos que se comportan diferente o en escenarios mucho más poblados.

Gráficos y música

Mención aparte merecen estos dos aspectos de Osmos, que han sido logrados con especial cuidado por los creadores para entregar una experiencia de juego coherente con la intención. Porque la fluidez de los efectos, transiciones lentas y un efecto casi angelical en el juego, le dan una estética única que bien se pueden permitir los desarrolladores independientes para cumplir según la misión que ellos se propongan, sin tener que trabajar como los grandes estudios que viven bajo la presión de entregar las mejores explosiones y animaciones 3D.

En este mismo universo se mueve la música: una selección casi sublime de melodías suaves, hecha por músicos independientes y que son muy ad hoc al título, las que perfectamente podrían formar parte de la banda sonora de una película por la gran calidad de la realización. Pocas veces nos encontramos con que la música define a un juego, y en este caso casi podríamos decir que es así, ya que inmediatamente asociamos los sonidos de Osmos a la experiencia que se vive al jugarlo, ayudando notablemente a la inmersión en el pequeño universo que tenemos en nuestras manos.

Disponibilidad

Es posible jugar Osmos en Android (tiene una versión HD para tabletas) y móviles con iOS, como iPod Touch, iPhone y iPad, pagando USD$3.

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