MWC13: Asus Padfone Infinity, ¿acaso la tercera es la vencida? [A Primera Vista]

Pasamos algo de tiempo de calidad con el nuevo dispositivo presentado este lunes por la compañía taiwanesa.

Estuvimos en la presentación que Asus hizo la tarde del Lunes para presentar sus nuevos productos: El FonePad y el PadFone Infinity. Al final del evento pudimos jugar con ambos equipos, pero ahora mismo nos concentraremos en el último mencionado.

Cuando Asus planteó el concepto de PadFone, creímos desde un primer momento que era la mejor idea del mundo gracias a la forma natural en que ambos aparatos podían -- literalmente -- fusionarse para potenciarse como un Megazord con 3G para entregar prestaciones extendidas que superaban las de un móvil normal y un nivel de flexibilidad que simplemente asombraba.

La primera versión no tuvo el resultado que queríamos. La segunda, presentada recientemente en IFA, tampoco. ¿Será la tercera la vencida?

Antes del evento, las expectativas resultaron ser altas tras el anuncio de la renovación de una línea tan innovadora... Y a pesar que el cambio no vino a nivel de interacción, el resultado de esta evolución deja con un mal sabor de boca. Es que el Padfone Infinity cumplió con la promesa de reforzar uno de los conceptos más innovadores del último tiempo en el mundo móvil, acercándose un poco más al correcto desempeño del dispositivo, pero queda corto en prestaciones realmente útiles.

A Primera Vista, el Padfone luce algo grande y grueso respecto a los equipos que hemos visto durante la feria. Su cuerpo de aluminio se ve robusto, resistente, luce distinguido, y te hace pensar de inmediato "oh, quiero tener uno". En mano es pesado, pero no al nivel del Lumia 920... El peso está muy bien distribuido, y al tacto Asus te deja claro que no se trata de un acabado de mala calidad, sino de un gran aparato.

En términos de prestaciones, el dispositivo realmente anda bien. Todo Android, incluso con la pesada interfaz personalizada de Asus, corre de maravillas y sin mayor lag -- problema que anteriores equipos de la marca presentaban recurrentemente -- por lo que el cambio y la optimización es notoria. Súmale a eso el chip Qualcomm Snapdragon 600 y 2GB de RAM, y tendrás un aparato que tiene toda la potencia disponible hoy por hoy en el mercado.

Y ojo, que ofrece soporte LTE prácticamente mundial. Al menos, así lo ha dicho Asus.

Su pantalla es uno de los aspectos más destacables. Tanto en el teléfono -- 5 pulgadas, Full HD -- como en el dock-Tablet que incorpora, la calidad es realmente irreprochable. Colores profundos, intensos y una definición más que correcta, que el propio CEO de la compañía mostró como "Mejor que Retina Display". No me queda más que estar de acuerdo, porque así es.

La duración de la batería es un gran punto a favor también. 19 horas de voz sobre 3G son prueba fehaciente de lo que decimos... Ah, bueno, y si usas el dock-Tablet para extender su autonomía, podrías llegar a triplicar ese tiempo de llamada. El conjunto es realmente impresionante.

Pero no todos los cambios son tan buenos. Aunque suene como una sutileza, pero el cambio de posición del parlante a un costado del móvil es cómodo cuando lo tienes en posición vertical. Si lo tomas para jugar en horizontal, tu dedo tiende a tapar el altavoz y ahoga el sonido del teléfono. Poco práctico, la verdad.

No pude probar la cámara, aunque sólo sé que es de 13 MP, toma videos a 1080p@30fps y tiene un modo ráfaga que toma fotos a 8fps hasta llegar a 100 imágenes. Veremos el equipo en el stand para eso y para benchmarks, los que deberían ser tan brutales como los del HTC One.

¿Debería preocuparnos la tercera versión del Padfone? Su variante Infinity parece haber dado en el clavo con las prestaciones que los usuarios podrían pedir de un equipo integrado al nivel de lo que ellos proponen. Asus reforzó este nuevo híbrido con software propietario que entrega prestaciones orientadas al estilo de vida más que a la productividad, y le entregó un gran respaldo a través de integración basada en la nube. De hecho, cada aparato Asus de última generación trae servicios Cloud integrados y un locker de 50 GB para guardar fotos, videos y un sinfín de archivos.

Sí, me gusta... Pero todo lo bueno viene con un precio, y el de la PadFone Infinity no es barato y podría terminar por espantar todo el amor que le tenemos a este versátil aparato: 999 Euros, unos 1330 dólares que podrían servir para tener un equipo gama alta y un Tablet por separado, y quizás nos quede dinero si elegimos bien. También podríamos ir por un computador de prestaciones más que decentes... Sin embargo, acá pagamos por la integración de ambos aparatos.

En resumen, el Padfone Infinity es un híbrido interesante, casi tanto como cuando lo vimos por primera y segunda vez, pero con el poder que siempre esperamos que tuviera. ¿Todavía le falta? Por supuesto. Personalmente creo que Android no es el sistema operativo ideal para este concepto, pero Asus insiste en sacarle partido a esta integración.

Poderoso y hermoso pero caro y poco amigable para desarrollar tareas avanzadas con soltura. La propuesta del Asus Padfone Infinity me gusta mucho, pero la ejecución de la misma en la vida real es algo torpe. Yo paso, al menos hasta que nos volvamos a encontrar para realizarle un W Labs de mayor profundidad.

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