MWC13: ZTE Grand Memo [A Primera Vista]

El fabricante chino está apostando por ingresar al mundo de las phablets con un buen ejemplo de cuando un producto se crea para reaccionar en vez de proponer un nuevo enfoque. Nuestra primera impresión acá.

La onda de los phablets, fonblets, tabléfonos o como quieran llamarlos parece haber llegado para quedarse, pero hasta el momento ningún fabricante ha podido dar en el clavo respecto a las características que tanto añoran los usuarios de estos equipos.

Varios lo están intentando en Mobile World Congress, pero en un evento marcado por la austeridad y la falta de fabricantes que realicen anuncios bombásticos, los fabricantes chinos han tenido 4 días de gloria para brillar con nuevas propuestas que acercan productos antes reservados sólo para segmentos de precio alto, y que ahora estarán al alcance de todo el mundo.

Esa es la intención de ZTE con el Grand Memo, un producto de look Premium y con prestaciones absurdamente buenas, a precios accesibles y con buena cantidad de sorpresas bajo la manga, pero que tiene algunas fallas en su conceptualización que lo convierten en un producto menos llamativo de lo que quisiéramos.

A Primera Vista, el ZTE Grand Memo es un equipo que cumple con todo lo que un phablet debe ser: Grande, algo incómodo y lleno de características. En la mano el dispositivo es muy liviano, y en su parte trasera tiene un look algo conocido si viste un Galaxy S III. Sí, las terminaciones del Grand Memo son muy similares a las del buque insignia de Samsung, incluso integrando el veteado azul piedra que caracteriza al teléfono.

Obviando ese detalle, están los materiales. Si muchos se quejan que el SIII se raya de mirarlo, el Grand Memo se raya todavía más, mostrando signos de maltrato -- hasta piquetes en la tapa -- incluso sin que los dispositivos hayan visto el mundo real, lo que pone un manto de duda respecto de la calidad de su parte trasera... Y es que a nadie le gusta andar con un teléfono rayado a poco andar, ¿cierto? -- Ahí hay mucho que mejorar.

El Grand Memo tiene una cámara de 13 MP que no pudimos probar en condiciones de luz natural, pero que igualmente entregaba resultados más que decentes con los niveles de luz que existen en su stand.

Ya girando hacia su panel frontal, el aparato de ZTE tiene una pantalla TFT de 5.7 pulgadas con resolución de 1280 x 720 pixeles, algo en lo que se ha notado que han ahorrado una buena cantidad de dinero, pues a pesar de funcionar de buena manera y entregar una calidad más que aceptable, presenta problemas de ajuste de color que son imperdonables para un fabricante que apunta a posicionarse como marca Premium y llegar alto en el mercado mundial de móviles.

Su interfaz Mi-POP es otro punto a tener en cuenta. Verde, pesada, invasiva y consumidora de muchos recursos, convierte al teléfono en un aparato de carácter bastante más festivo que la forma en que se plantea ante el consumidor. Esto es contradictorio, y hace que el equipo pierda muchos puntos como concepto.

Android 4.1.2 es el alma de este equipo, y se encarga de mover muy bien al teléfono. Eso, por supuesto, también acompañado del Todopoderoso procesador Qualcomm 800 que integra el phablet chino, en desmedro de la promesa de su propio chip, del que no hemos tenido mayores noticias. El 800 simplemente no tiene igual ahora mismo en el mercado de los chips, pero tampoco estará disponible hasta bastante tiempo más. -- [por favor, mira la aclaración al final del post]

Su batería es de 3.200 mAh, pero no tenemos mayor información respecto a su uso en la vida real. Esperamos acceder a él para realizar esta y muchas más pruebas en nuestro W Labs.

 

¿Qué sensación nos deja el Grand Memo? Bueno, convengamos: Esto es un gama alta, pero falla bastante al intentarlo. Por materiales, por características, interfaz y -- prácticamente -- por lo que quieran salvo su procesador, estamos ante un aparato al que le ha faltado un par de meses en la mesa de diseño y que desnuda un problema permanente en los intentos de ZTE por volverse más Premium... Experiencia coherente.

Si voy a comprar un dispositivo Premium, aunque sea más barato, tiene que ser un conjunto equilibrado y coherente con el resto del dispositivo. El procesador y la cámara se roban la película, pero todo lo demás tiene una ejecución lamentable que no tiene justificación.

Sin poner énfasis en eso, hay peores noticias... ZTE ha anunciado que el Grand Memo llegará a fin de año a Europa, con lo que no sólo le dan tiempo a la competencia para reaccionar, sino que además le dejan la mesa servida a cualquiera que ponga en el mercado un equipo de estas características antes que ellos para capitalizar el 'momentum' que han creado respecto al formato llegando a precios más económicos. Crearon conciencia de que sí se puede lograr un ticket más económico en el segmento, y ahora todos pueden llegar y quedarse con el premio al que ZTE apunta.

Pero algo bueno hay en esta demora... ZTE, tienes tiempo para mejorar la calidad exterior de tu dispositivo, y tienes tiempo para mejorar la interfaz. Trabajando esos dos aspectos, todo lo demás es obviable.

De vuelta a la oficina de desarrollo, hay mucho trabajo por hacer y pocos meses para reaccionar.

[ACLARACIÓN] A través de un comunicado, ZTE asegura que el Grand Memo llegará con Snapdragon 800 a los mercados donde sea distribuido en Europa. Las unidades que están en MWC no tienen nada de eso, sino que portan un Snapdragon S4 Pro y 1 GB de RAM. ¿Decepcionados? -- Yo sí, y más que antes de esta confirmación.

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