4 cosas que quisiéramos ver en el Galaxy S IV, pero probablemente no llegarán

El teléfono estrella de Samsung será revelado en pocos días. Acá hay un puñado de cosas que muchos de nosotros quisiéramos ver incluidas en él.

No intentaré engañar a nadie... Hasta hace muy poco, el Galaxy S III fue mi teléfono de cabecera. Lo compré el primer día en que estuvo disponible en Chile, y hasta el día de hoy sigo usándolo en cierta medida debido a que necesito algunas aplicaciones que están presentes sólo en Android, principalmente para manejar ciertos dispositivos compatibles.

Sin embargo, tras la perspectiva que entrega el tiempo, el actual representante máximo de los "S" no cumple con algunas de las expectativas que muchos teníamos sobre el buque insignia de la surcoreana.

Ese es uno de los motivos que me tienen pendiente del lanzamiento del Galaxy S IV. Una versión mejorada, corregida y aumentada del actual móvil estrella de Samsung que está llamado a consolidar un liderazgo dentro de la gama icónica de equipos Android que debería preocupar por igual a Apple y a Google.

Mucho se ha hablado de este teléfono en la previa de su salida al mercado, y eso nos hace desear que muchas de los rumores que corren alrededor del Galaxy S IV sean verdad... Pero muchos de ellos simplemente no pasarán. Acá dejo cuatro.

Una interfaz menos intervenida

A muchos podrá gustarles de sobremanera la personalización que Samsung aplica a sus teléfonos. Y no es para menos, pues es casi el traspaso de ADN que la surcoreana hace para que la experiencia en sus teléfonos basados en Android. Sin embargo, prácticamente no deja mucho de lo que originalmente el equipo de desarrollo de Google quisiera que vieras.

Sé lo que estás pensando... "Si quieres un Androide sin personalizar, compra un Nexus". Estoy contigo en esa, pero no soy el único que quisiera ver un equipo de interfaz más pulida y neutral, y menos TouchWiz. No sólo lo digo por el gama alta de Samsung, pero esa es otra historia.

Software que realmente saque partido del poder del dispositivo

Una pantalla exquisita, mejor batería, prestaciones diferenciadoras y múltiples cambios de hardware y software son geniales y hacen más sencilla la tarea de los vendedores del dispositivo, entregándoles herramientas sencillas de entender para convencer a los nuevos compradores que -- seguramente -- serán bastantes.

Sin embargo, la llegada de un nuevo procesador mega poderoso y súper vitaminizado siempre trae consigo la duda respecto a si el aparato realmente le sacará partido al potencial del equipo. Ya saben a lo que me refiero... Software realmente optimizado para trabajar.

Personalmente, quisiera que Samsung entregara un dispositivo que pudiera aprovechar todo su poder para ejecutar de mejor manera tareas de productividad de mejor manera, protagonizando una integración más protagónica con el resto del ecosistema que están creando para así convertirse en la piedra angular del mismo. Un dispositivo indispensable dentro del mundo Android, no reemplazable por ningún otro aparato.

¿Será mucho pedir?

Metal

Tengo un problema con el plástico del actual gama alta de la surcoreana, y es que no me da el look y la sensación en la mano que un equipo icónico debería tener. No me tomen a mal, pues el equipo me gusta mucho, pero estoy seguro que más de alguien ha de pensar igual. Es más, terminé comprándole una tapa trasera de aluminio para así poder darle un mejor acabado a mi S III.

Lo mejor de todo es que se ve muy bien, y la zona metálica resiste muy bien los golpes que le he dado al teléfono. No así los bordes plásticos que tiene, que ya acusan el daño... Eso molesta, pues estamos hablando de un teléfono de USD $750, no de una baratija.

Quisiera ver un Galaxy S IV de metal, algo que ya esperaba en el Ativ S y que -- finalmente -- terminó siendo una decepción al ver que su look sólo simulaba tenerlo, dándole un look mucho más premium del que en verdad tenía.

Revolución, no sólo evolución

Esto se explica solo, y es una crítica a toda la industria... Hace mucho tiempo que hemos estado evolucionando productos que distan bastante de ser revolucionarios, de marcar una época en una industria acostumbrada a ser competitiva y a crecer sin que los fabricantes se saquen mucha ventaja en sus segmentos altos. Hace falta algo de revolución, algo que saque a Samsung -- y al resto -- de su zona cómoda y le lleve a tomar riesgos que lideren un cambio de concepto radical.

Aceptémoslo. Lo más probable es que los cambios se concentren en un ligero rediseño y mejores prestaciones que se traducen en "dos veces más de esto, y 50% mejor de aquello". Es todo relativamente predecible, tal como los cambios que de un año a otro un fabricante de autos aplica a sus modelos estrella para darle un impulso en el mercado y así mantener las ventas altas.

Con el liderazgo que la compañía surcoreana tiene actualmente, y las espectaculares ventas que su linea Galaxy S ha tenido en la historia, creo que no pierden nada al intentar tomar las riendas de una industria que parece seguir con el impulso que el iPhone le dio en 2007. ¿Por qué no implantar un cambio radical al estado actual de las cosas y forzar un cambio de paradigma que empuje a toda la industria a un nuevo "Momento Concorde" en móviles? -- Pueden hacerlo si se lo propusieran, y probablemente sería un hit.

Como consumidores, estamos en condiciones de exigirle a una empresa como Samsung que sea valiente a esta altura del juego. El 14 será el día en que la surcoreana podrá tapar algunas bocas -- incluso la mía -- o aprovechar el impulso que sus 3 anteriores generaciones de teléfonos ícono le han dado.

¿Qué te gustaría ver a ti en un nuevo Galaxy S IV?

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