Mobile World Congress 2013, una feria a escala humana

El MWC nos mostró su cara más austera este año, pero esas son buenas noticias para una industria que cambia su foco y le da la importancia que merece a la gama media.

Cada vez que se acerca Mobile World Congress, nuestro mundo móvil comienza a convulsionar. Son días, semanas previas, en que todas las empresas comienzan a adelantar lo que traerán al mercado durante la primera mitad del año, y se marcan las tendencias que explotarán -- con dispar suerte -- tanto fabricantes como operadores.

Hace una semana comenzaba el evento más importante del año para los que estamos en torno a la tecnología móvil, y -- junto con la feria -- se abría una nueva ventana al futuro, la que nos dejó ver que los fabricantes han entendido un mensaje clave que hace tiepo los usuarios venían dando, y que hoy comienza a materializarse en teléfonos de gama media de excelentes prestaciones.

Y es que si nos ponemos a mirar los anuncios más importantes de MWC, todos tienen que ver con la relevancia que el mercado le comienza a dar a la gama media. Estamos en un mundo en crisis, donde muchos mercados clave en Europa y América no tienen el poder adquisitivo que antes solían tener, lo que incluso ha llevado a una priorización de los gastos que incide directamente en el dramático aumento de cancelación unilateral de contratos de servicios móviles... La gente prefiere renunciar a su conectividad antes que a elementos de primera necesidad. Algo natural.

Pero esta reacción es nefasta para los operadores, los que parecieran haber presionado a los fabricantes para acelerar el traspaso de tecnología desde la gama alta a la gama media, lo que nos deja -- por primera vez en mucho tiempo -- con una oferta de equipos realmente interesante en un segmento continuamente ignorado a distintos niveles.

La promesa de equipos económicos con conectividad LTE y procesadores dual-core que el año pasado hubiesen estado en teléfonos de USD $700 es una tendencia real, y viene de la mano de múltiples fabricantes: Huawei y su Ascend P2, ZTE y su Grand S LTE y LG con sus Optimus serie F son algunos de los que siguen el camino de otros fabricantes que ya el año pasado mostraban sus intenciones de ayudar a acelerar el proceso de adopción de LTE con precios que no reflejen el cambio de estándar de consumo de datos, y sumando en experiencia.

Pero no sólo se trata de LTE. El foco también está puesto en entregar equipos 3G todavía más económicos, poderosos y en múltiples formatos, los que se convertirán en la puerta de entrada a servicios avanzados de datos móviles para millones de personas, y que supondrán una gran evolución para quienes se mantengan en esta gama por su propia voluntad. Los nuevos Lumia de Nokia y el Asus FonePad van por esa vía... Baratos y equipados con lo necesario y un puñado de extras.

Sin duda, esto ayudará a impulsar todavía más la venta de smartphones a nivel mundial, dando muy buen pie a las predicciones que aseguran que durante 2013 se venderán por primera vez más teléfonos inteligentes que teléfonos básicos en el mundo.

Tenemos dos formas de evaluar la feria en su versión 2013: Decir que no vimos nada realmente interesante, que los anuncios fueron débiles y que los fabricantes importantes le robaron protagonismo al congreso una vez más haciendo anuncios fuera de la MWC, dando paso a otros fabricantes que hoy en día buscan construir su marca, lo que -- a la larga -- pone en una posición poco llamativa a la feria.

La otra forma de verlo es como un espaldarazo de apoyo a aquellos que realmente compran equipos que les cambian la vida. Los que adquieren un móvil como principal acceso a información y comunicación, y que están fuera del campo de distorsión de un mundo gama alta que se enfrasca en una vacía competencia por especificaciones sin mejorar realmente en experiencia de uso... Un segmento pequeño de aparatos sin alma que se roba todas las miradas por su carácter icónico, mientras que los aparatos que hacen el cambio real son ignorados y mirados con desdén incluso por sus propios creadores. Eso, hasta ahora.

Yo me quedo con esta última versión.

A pesar del notorio cambio de locación a un gigantesco y fastuoso lugar en L'Hospitalet, Mobile World Congress nos mostró este año su cara más austera, con novedades relevantes para un mundo que puede pagarlas y que existe a la vuelta de la esquina. Su lado más vivible, orientado a lo cotidiano y mejorando la apuesta en experiencia más que a lo revolucionario sólo a nivel de hardware... Un verdadero Gama Media World Congress que -- sin querer queriendo -- se aterrizó a escala humana, por lo que a muchos habrá dejado con gusto a poco, pero que a mi me hace tener fe en que la industria está más conectada con el consumidor de lo que podríamos pensar hasta 2012.

La verdadera novedad hoy es la relación precio-calidad, y esas son excelentes noticias para todos.

powered byDisqus