Las dos cosas que diferencian al HTC U11 [W Labs]

Las dos cosas que diferencian al HTC U11 [W Labs]

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Los taiwaneses aseguran tener la mejor cámara en un teléfono. ¿Será cierto?

Hace ya bastante tiempo que la sensación general entre quienes entienden de tecnología móvil es que HTC es una marca de confianza. En algún momento -hace ya varios años- eran equipos hechos a medida para quienes buscaban un equipo lujoso y símbolo de estatus sin ser un iPhone. HTC quería estar a otra altura: era una marca para entendidos.

¿Y qué pasó en el camino? La marca se disolvió en un éter del que le costó salir. El año pasado llegó el HTC 10 y parecía que todo iba otra vez en marcha, pero a ese repentino éxito lo siguieron terminales que no vale la pena mencionar. Ahora, y bien entrado el 2017, por fin volvieron a entregar un equipo que realmente está a la altura de la historia.

Gracias a nuestros amigos de ProMóvil le dimos un breve test drive al HTC U11, que cuenta con estas especificaciones:

  • Pantalla de 5.5 pulgadas a 1440×2560 pixeles
  • Procesador Qualcomm Snapdragon 835
  • 4 GB de RAM
  • 64 GB de almacenamiento ampliable vía microSD
  • HTC Sense sobre Android Nougat 7.1
  • Cámara de 12 megapixeles a f/1.7 y estabilización óptica de imagen
  • Cámara frontal de 16 megapixeles a f/2.0
  • Batería de 3000 mAh

Punto diferenciador: El diseño

Por el amor de Vishnu, qué bello es este teléfono.

En este caso estamos frente a, probablemente, uno de los equipos que más llame la atención este año. Está bien, no es un teléfono sin bordes y si lo ves de frente no tiene nada particularmente especial, pero -y no quiero que esto suene sexista- ¿lo vieron por atrás? 

Es que si yo tomara decisiones por HTC me encargaría de mostrar la espalda de este teléfono. Es simplemente fantástico el acabado brillante, con una sensación “acuática”. En este color en particular, Solar Red, toda la ingeniería tras esta técnica se ve reflejada, literalmente.

De frente es de un rojo intenso y brillante, pero si lo miras de costado todo el posterior del equipo cambia a un color dorado, casi como si fuera oro líquido. El efecto tornasol es bello y de paso muy difícil de fotografiar. Las fotos no le hacen justicia, de hecho es más brillante de lo que el gamma de la cámara puede aguantar. No es cherry red, es true red.

¡Y no solo está en rojo! También en azul, plateado y negro, pero creemos que este color es simplemente espectacular y merece todos estos párrafos. Si tiene la oportunidad, véalo en persona.

Ahora, si nos ponemos a buscar algunas fallas de diseño está claro que las vamos a encontrar: tanto glossyness lo hace complicado de mantener en la mano, su acabado es un imán de huellas y no tiene puerto de audífonos, lo que me molesta especialmente; aunque debo reconocer que para compensar eso el terminal incluye audífonos USB-C con reducción activa de ruido. No son mis audífonos de estudio, pero valen la pena.

En lo que respecta a usabilidad, es bastante rápido -lo que se espera de un Snapdragon 835, claramente- y la interfaz de HTC ha logrado mantenerse relativamente limpia a través de los años, sin ensuciar mucho la experiencia. Si pudiera alegar algo es que el lector de huellas no es el más confiable y está posicionado muy abajo, haciéndolo algo incómodo. Lo mismo con las teclas de navegación capacitivas.

¿Y la batería? Bastante bien, cerca de 5 horas de pantalla encendida bajo uso normal. Cuando no alcanzaba a llegar al final del día su carga rápida 3.0 te da bastante en poco tiempo.

Segundo punto diferenciador: La cámara

El elefante en la habitación: éste equipo le ganó al Google Pixel en la evaluación fotográfica de DxOMark, lo que lo convierte -insisto, según ellos- en el teléfono con la mejor cámara jamás creada. Y no cabe la menor duda: saca fotos simplemente espectaculares.

De todas maneras, creo que cada usuario de móviles tiene gustos fotográficos diferentes, y que en el mundo de las fotos con el celular existen al menos dos escuelas de pensamiento: los que creen que las fotos tienen que verse nítidas y coloridas, y los que creen que las fotos deben parecerse lo más posible a las tomadas por una cámara profesional. Yo me reconozco un fiel creyente de la segunda escuela, y tengo claro que la mayoría -usuarios de Samsung, estoy mirando en su dirección- opta por la primera. Por lo tanto, a ustedes las fotos de este teléfono les van a encantar.

En el caso del HTC U11, y basado en los pocos días que lo tuve en mis manos, logré definir tres cosas que me gustan muchísimo de esta cámara, y que me gustaría que mi próximo teléfono tuviera.

Primero, la nitidez. Si ustedes creían que el sensor Dual Pixel del S7 y S8 era nítido, se están perdiendo de mucho. El nivel de detalle del sensor es asombroso y de hecho me da un poco de miedo traerlo en el bolsillo por temor a rayar el vidrio del lente y perder inmediatamente calidad, algo que ya me pasó en el Xperia XA y que me hizo replantear mis hábitos telefónicos.

Segundo, el gamma y color sampling: éste teléfono tiene un tratamiento del color impactante. Cada color parece más vívido y real que en cualquier otra cámara de móvil, e incluso colores que siempre se quedan atrás en los sensores digitales -como los verdes muy saturados- ahora destacan en su real dimensión.

Tercero, y creo que es la que más me gustó, el rango dinámico. El HDR de este terminal es fantástico, con una relación luz/sombra que muchos gama alta envidiarían, e incluso cuando no usas el HDR tienes un sensor que detecta la sobreexposición de forma muy inteligente. No hace milagros -ninguna cámara lo hace- pero si sólo podías sacar esa foto a contraluz o debajo de un árbol en un día despejado, el sensor no te va a castigar demasiado. Es un feature sorprendente.

Por supuesto, tiene puntos malos: su rendimiento nocturno deja muchísimo que desear, y asegúrate de limpiar muy bien el lente cuando fotografíes una luz directa, si no quieres que el sensor te abrillante la foto como si de una película de J.J. Abrams se tratase. Sin embargo, estos pequeños detalles no logran opacar lo que se siente como una proeza tecnológica que logró reunir muchísimos detalles, pulirlos al máximo y entregarnos lo que bien puede ser la cámara más completa en un smartphone a la fecha. Repito, la más completa, no la mejor.

Conclusión

El HTC U11 es más que un bello rostro y un cuerpo bonito: tiene todo eso que hace especiales al resto y no hay aspecto en el que podría quedarse atrás respecto a los otros gama alta. HTC vuelve en gloria y majestad a presentarnos la secuela del buen equipo del 2016, aunque ahora con un diseño industrial muy diferente, agresivo en otros ámbitos y no en las líneas rectas que estábamos acostumbrados a ver.

Esta es otra mirada, otra forma de tratar de reconquistar este competitivo mercado donde los principales actores parecen alejarse cada vez más del resto. Es un equipo refrescante, que te asegura cámara, pantalla, velocidad, sonido -excepto un puerto de audífonos, maldición- además de un diseño espectacular y que de seguro no pasará desapercibido.

Por cierto, los bordes se pueden apretar para realizar acciones o abrir aplicaciones, pero tal como dice un amigo de aquí: “Si no te acuerdas que existe es porque probablemente no sea necesario”.

El equipo tiene un coste de CLP $598.900 en ProMovil. ¡Gracias por prestarnos la unidad!
Ojo, si quieres adquirir uno de estos equipos hay un código de descuento en su sitio web. Nosotros ya lo descubrimos, pero no les vamos a contar.