Review Nokia 8 [W Labs]

Review Nokia 8 [W Labs]

Sin impresionar, sin riesgos, sin problemas.

El Nokia 8 viene a llenar un espacio que esperábamos con ansias ver: un equipo de esta marca, de este año y gama alta. Sí, tiene las últimas especificaciones pero un diseño que se siente algo viejo, por culpa de los modelos “sin bordes” que han salido este año. Es tanto lo conservador que incluso corre Android puro.

¿Cumple? Vamos primero con las especificaciones:

  • Pantalla IPS de 5.3 pulgadas a 1440×2560 pixeles
  • Procesador Qualcomm Snapdragon 835
  • 4 GB de RAM
  • 64 GB de almacenamiento ampliable vía microSD
  • Android 7.1.1 (se espera que se actualice a Oreo muy pronto)
  • Cámara doble, ambas de 13 megapixeles con apertura f/2.0. Una a color con estabilización óptica de imagen y una monocromática
  • Cámara frontal de 13 megapixeles a f/2.0
  • 3090 mAh de batería

Mega clásico

Este es un terminal innegablemente evocativo, no sigue los estándares de la gama alta actual con los pocos bordes y las pantallas más grandes. Aquí se opta por algo clásico, en extremo funcional, con una espalda de vidrio curvado que se derrite con el frontal, creando una sensación de continuidad muy agradable y elegante.

El acabado de nuestra unidad en particular es “Tempered Blue” y llamó bastante la atención como de noche pasa por un equipo negro y cuando le pega el sol logra relucir estos reflejos azul marino muy interesantes. No está pensado para llamar la atención de manera forzosa, lo hace delicadamente.

Que la protuberancia de la cámara esté pintada del mismo color que el equipo es un buen detalle, junto a sus rieles metálicos y la inscripción de Zeiss uno sabe que se va a encontrar con algo de calidad.

Sobre eso mismo, a pesar de la falta de agresividad en sus líneas se siente un teléfono bien construido, con peso bien distribuido y una elección de materiales adecuada al segmento al que va dirigido.

En su momento se le criticó su pantalla por tener mala reproducción de colores, pero Nokia solucionó rápido este problema y no nos tocó tener algo por lo que alegar. Al contrario, el panel se comportó de manera excelente, con una claridad y brillo impecables.

El lector de huellas es rápido pero se ve mermado por la animación de Android puro para entrar al home. A su costado están las teclas de navegación retroiluminadas. Igual que en el HTC U11, sentimos que todo está un poco más abajo de lo que deberían.

Lo que logra Android cuando está limpio

Este equipo goza de ser más puro que los Pixel, porque este es Android puro sin ningún truco extra, sin lanzador adicional, nada. La cámara nada más, pero ya llegaremos a eso.

Lo anterior le permite ser un equipo extremadamente rápido y fluido. Imagínense que en el Nokia 6, con un Snapdragon 430 todo andaba perfecto. Aquí tenemos un procesador tope de línea con suficiente RAM y nada que le entorpezca en el camino. El Nokia 8 vuela.

No encontramos situación donde se sobre calentara o se sintiera exigido. Todo fluye, todo es tranquilo. Simplemente funciona.

La batería no impresiona pero tampoco decepciona. Con cerca de 5 horas de pantalla encendida bajo mi uso consideraremos que puede llegar casi sin problemas al final del día. Se carga rápido, algo que le alegábamos a sus hermanos pequeños 3, 5 y 6, y es que la inclusión de USB-C es un acierto que no nos explicamos el porqué de su ausencia en los otros Nokia.

¿Y qué tal las fotos?

Nokia N8

Cuando uno ve la inscripción Zeiss en un par de cámaras las expectativas son altas, y sí, en varios aspectos cumple pero en otros anda de forma bastante irregular.

Cuando la luz es la correcta, el resultado siempre es correcto. Los colores son fantásticos y en macro realmente sorprende.

En lo que respecta al modo retrato o bokéh tan de moda, el resultado es irregular, con bordes muy blandos pero que para el objetivo de compartir en redes sociales, puede cumplir.

El uso del sensor monocromático es de una forma bastante parecida a la que usa Huawei en su gama alta, aprovechándolo para dar mayor detalle a las fotos y tener un modo en blanco y negro nativo, que da resultados muy satisfactorios.

El modo bothie, donde se ocupan las cámaras frontales y traseras al mismo tiempo, a pesar de tener conexión con YouTube y Facebook para transmisiones en vivo, yo no le veo mayor utilidad, pero vaya a saber uno si alguien, en algún lugar gusta de esta característica.

La cámara frontal es buena, buenísima de hecho, y es que es prácticamente la misma que la de atrás. Un acierto para quienes gusten de los autorretratos. Además tiene muy buen ángulo de visión.

En el apartado de video tiene foco muy rápido y estabilización correcta, aunque no impresiona solo por eso. Su sonido es fantástico gracias al sistema Ozo, que simplificando a mil significa que tiene “muchos micrófonos” y los regula de forma inteligente.

¿Me lo quedo?

Sí, es un gran equipo. Peca de no tener mucha novedad ni grandes trucos, pero hoy en día es la forma más accesible de tener un gama alta con Android puro, su precio sugerido es de CLP $499.990 en Movistar, modalidad prepago.

No tiene resistencia al agua, no tiene el diseño más rompedor, pero es maravillosamente funcional y promete tener actualizaciones rápidas. Eso, para muchos, incluyéndome, es un valor agregado muy importante, además no nos mintamos, el solo hecho de tener esa potente marca en la espalda y superior frontal nos produce algo a todos los fanáticos de los móviles.